Hola papi
Hace mucho que no te hablo por aqui(últimamente parece que siempre empiezo así..), pero necesitaba decirtelo.
Bea se casa, ¿sabes? y hoy hemos estado hablando de la boda. Dice que cuando llegue a la iglesia no quiere mirar a su padre, porque sabe que se va a emocionar de verlo llorar y no quiere llorar ella. Yo he pensado automáticamente en ti, y ¿sabes que le he dicho?, que LO DISFRUTE. Que no se preocupe de si llorar o no por si está mas o menos guapa, que disfrute ese momento Que mire a su padre emocionado de ver a su preciosa niña de novia y que memorice su cara. Que llore todo lo que tenga que llorar, porque será de felicidad, y ese será un momento juntos que vale oro, es de los más especiales que vivirá con él y no se repetirá, asi que que lo viva intensamente.
Después, hablando y hablando, me ha hablado del momento del baile... el gran momento padre e hija... y teme emocionarse de nuevo, porque en la boda de su hermana él lloró cuando bailaron juntos y sabe que llorará también con ella (¿te suena a alguien ese llorón?jaja). De nuevo, mi cabeza se ha ido directamente a nosotros. Cómo me gustaría vivir ese momento contigo... qué curioso, siempre me ha incomodado mucho verte llorar, siempre me he quejado de que no te reprimieras delante mía, y ahora... ahora pagaría cualquier precio, daría cualquier cosa, por poder disfrutarte llorando de felicidad y orgullo por mi.
Te echo tanto de menos...
Mi boda y ser madre han sido siempre mis mayores sueños, y ahora... ahora estarán incompletos.
Bea ha tenido un mal sueño; ha soñado que se equivocaban con la música y algún otro detalle y pasaba un mal rato porque su boda no era perfecta(es normal), pero, en mi opinión, se pierde en nimiedades, como todas las novias que, por suerte, no han tenido ese "golpe". Si supieran que lo importante no es la música, ni las flores, ni el peinado, ni cómo vayan vestidas las damas de honor, ni lo maravilloso que sea el sitio donde celebrarlo..... no, lo importante es quién esté contigo, y quién no....
Llega el gran día y se fijan en los invitados, en el vestido, en el coche de novios.... y pasan por alto el olor de sus padres cuando les dan ese abrazo antes de salir para la iglesia, la cara de su padre cuando la ve vestida de novia por primera vez, la sonrisa de su madre, el latido del corazón y la sensación del tacto con el brazo de su padre camino del altar, cada paso juntos hasta llegar, la cara del novio, cómo le coge la mano su padre mientras bailan ese primer baile juntos, su cara mirando a su niña ya casada.... si supieran lo importantes que son esos detalles... lo esenciales que son. Si supieran lo que yo siento, cómo se me destroza el corazón de saber ya que mi boda estará incompleta, y que la parte que faltará será tan inmensa que me impedirá disfrutarla como siempre había soñado, como se supone que debía ser....seguramente verían la suya con otros ojos, con unos mucho más bonitos y más certeros.
Te quiero papá, Te quiero tanto...