El otro día te tuve que escribir en una servilleta, lo sabes? No podía aguantar las ganas de decirte lo mucho que te echo de menos, y con pensarlo no bastaba...
Ya van casi 3 años y sigue siendo igual o más raro aun si cabe.
Cuando pienso en ti es como si fuera un sueño... como si tuviera solución... como si hubiera alguna manera de poder volverte a ver...
Te quiero papa.
Siento mucho si me estás viendo y ves cosas que no te gustan, te pido perdón de corazón.
¿Algún día dejaré de echarte tanto de menos?
Daría lo que fuera por poder soñar contigo... pero soñar bien, porque cada vez que apareces, en lugar de disfrutar de ti se convierte todo en una pesadilla. Por favor, simplemente cuelate en mi sueño, hazme olvidar estos 3 últimos años y sé mi papa durante unas horas... llévame a la bolera, a la playa o al parque, o mira la tele conmigo en el sofá mientras pones la chimenea. No me importa mientras me abraces fuerte al menos una vez... me da igual lo que hagamos mientras estés tú y yo te disfrute. Es irrelevante la historia papi... si yo lo que quiero es ver tu sonrisa una vez más.
De verdad que eras extraordinario, no me cansaré de decirlo.