jueves, 31 de diciembre de 2015

feliz 2016

Como no sé si esta noche estarás conmigo, te felicito ya.
Feliz 2016 papi. Sé que posiblemente no tenga sentido que te felicite, ni que te escriba, ni nada de esto... pero es que, aunque no estés, estás. Y un trocito de mi es más feliz si al menos puedo decírtelo de alguna manera. 
Te quiero mucho mucho papa. 

miércoles, 16 de diciembre de 2015

Buenas noches papi.
Hoy tengo tu cara perfectamente clara en mi cabeza, y me encanta.
Últimamente las cosas están un poco raras, pero no mal. Si me ves quejarme o estar un poco más apagada de lo normal no te preocupes, que sólo es una época tonta, pero te prometo que estoy bien. 
Qué curioso... antes siempre tenía cosas que decirte, creo que tu y yo jamás hemos tenido silencio juntos, y sin embargo ahora que no estás, ahora que no te tengo, ahora que no te cuento, siento que no tengo nada que decirte... no obstante creo que es porque tengo una mínima esperanza de que ya lo sepas todo. 
¿cómo estás? espero que bien. Yo por aqui echándote de menos, como siempre. Y más en esta época... Anda que vaya ojo el tuyo!! Pero bueno. 
Realmente solo quería decirte algo, por muy tonto que fuera. 
Eso sí, siempre siempre siempre te quiero, te echo de menos y estoy muy orgullosa de ti. 
Te quiero, te quiero, te quiero, te quiero, te quiero, te quiero, te quiero, te quiero....te quiero...te quiero!!!!!

lunes, 7 de diciembre de 2015

Hola papi.
Hoy hace ya tres años. He ido a llevarte tu flor, como siempre. Que vacío se ve el océano desde que no estás.
Pero bueno, este año he estado mejor, sabes? He entendido que el cumpleaños de Valeria es un motivo muy grande de alegría, y tener algo tan bueno a lo que agarrarse en el día de hoy es una suerte. 
El caso es que por algún motivo lo he sentido como un día más, no ha sido como los años anteriores. Y no es que te eche menos de menos, en absoluto, pero... no sé papá, ni yo me he entendido. 
Cuando he llamado para felicitar el cumple de la niña me ha costado muchísimo no llorar, ahi estaba el pellizco... y hace un rato, hablando de ti, ahí estaba otra vez. Pero en general he estado tranquila. ¿Es bueno eso?
No dudes de lo muchísimo que te quiero, y lo mucho que me haces falta...eso no cambia. 
Te quiero mucho papá, muchísimo muchísimo. Te lo prometo. Te quiero, te quiero.

martes, 3 de noviembre de 2015

Gracias papi!!
Hoy he estado estupenda en el ensayo, gracias a ti!
Había una escena muy difícil que se me resistía, y no sabía cómo sacarla adelante como yo quería, y me he puesto a pensar en ti... y perfecta! Ojalá pudieras verlo.
¿Que tal todo por ahi? por aqui hay algún cambio que otro, aunque espero que acaben en algo bueno =).
Yo te sigo echando mucho de menos. Espero que tú a mi también.
Te quiero mucho mucho.
Buenas noches "gorrión de Boston"

martes, 13 de octubre de 2015

te quiero papa

El otro día te tuve que escribir en una servilleta, lo sabes? No podía aguantar las ganas de decirte lo mucho que te echo de menos, y con pensarlo no bastaba...
Ya van casi 3 años y sigue siendo igual o más raro aun si cabe.
Cuando pienso en ti es como si fuera un sueño... como si tuviera solución... como si hubiera alguna manera de poder volverte a ver...
Te quiero papa.
Siento mucho si me estás viendo y ves cosas que no te gustan, te pido perdón de corazón.
¿Algún día dejaré de echarte tanto de menos?
Daría lo que fuera por poder soñar contigo... pero soñar bien, porque cada vez que apareces, en lugar de disfrutar de ti se convierte todo en una pesadilla. Por favor, simplemente cuelate en mi sueño, hazme olvidar estos 3 últimos años y sé mi papa durante unas horas... llévame a la bolera, a la playa o al parque, o mira la tele conmigo en el sofá mientras pones la chimenea. No me importa mientras me abraces fuerte al menos una vez... me da igual lo que hagamos mientras estés tú y yo te disfrute. Es irrelevante la historia papi... si yo lo que quiero es ver tu sonrisa una vez más.
De verdad que eras extraordinario, no me cansaré de decirlo.

viernes, 19 de junio de 2015

Qué curioso... daría lo que fuera por volver a vivir el peor día de mi vida, tan solo porque aquella mañana, cuando me levanté, aun podía prepararte el desayuno y darte los buenos días. Es curioso las cosas que se echan de menos.
Te quiero, papa. Siempre voy a quererte y acordarme de ti, y jamás te echaré menos en falta.

lunes, 11 de mayo de 2015

no hay buenas noches sin gafas de alquitrán. Te quiero.

Si no sabes qué decirle, pero sientes que vas a explotar si no se lo dices, solo empieza a hablar y ya mientras tanto te lo piensas...

¿Sabes que no estas? ¿si? pues explícame cómo va el asunto porque yo aun no sé por dónde meterle mano. No sé qué tengo que pensar, ni sentir, ni hacer... si,si, te lo prometo. No tengo ni idea de cómo me siento, ni de qué siento por ti y por tu... "estado". Si, estado, porque... ¿qué es?, ¿ausente? ¿latente? ¿conectado pero invisible? ¿presente? ¿lejano? ¿escondido? ¿desaparecido? ¿vigente? ... dime qué tengo que hacer para encontrarte. A ti o a lo que cojones sea que haya de mi padre, cualquier cosa estará bien, pero necesito algo. Necesito algo para dejar de soñar que me dices esas cosas tan horribles, para dejar de sentir este nudo en el pecho, para empezar a dormir bien, para poder oir hablar de cáncer sin ese pánico, para no cerrar de un portazo inmediato la puerta que conduce a esa parte de mi que realmente se cree y acepta que te has ido. Vaya marrón me has dejado....

Lo siento, me estoy expresando mal. Parece que te estoy regañando, que es culpa tuya. En absoluto. Tú ya bastante tienes con no pelearte conmigo cada día, con lo que nos gusta a nosotros el "jaleo". Te imagino a mi lado pensando.. ¿y ahora qué hago yo desde aqui para provocarla?. 
En realidad... si lo piensas bien... tampoco nos va tan mal. Tú me sigues acompañando donde vaya, así que disfrutas conmigo todos los momentos igualmente, y yo te llevo donde sea que voy, así que.. igual. 

El otro día estuve en la playa contigo, ¿lo sabías?. Me senté en la arena, miré ese precioso tesoro que tenemos y que tanto nos gusta a nosotros que es el mar, cerré los ojos, respiré despacio disfrutando del olor que me traía la brisa, y te imaginé sentado a mi lado, como tantas otras veces. 
Ai "gorrión".... lo que te echo de menos. 
Aun no veo el día en que me canse de decir cuantísimo te quiero y lo orgullosa que estoy de que mi padre fueras tú, de verdad. Todos coincidimos en que tenías esa luz que pocas personas poseen, esa chispa en la mirada y en la risa que te hacía... especial. Y tengo que agradecerte habérmela regalado tantos años, tanto si lo merecía como si no. 

Hoy, como siempre, vuelvo a quedarme con muchísimo dentro que no sé cómo sacar. Pero poquito a poco, palabra a palabra, carta a carta, supongo que al final con seguiré soltarlo todo, ¿no crees?. 
Venga, deséame suerte para mañana. Ya te contaré, aunque no haga falta.
Me gusta hablar contigo papi. 
Buenas noches.
Te quiero.

miércoles, 15 de abril de 2015

en un principio, a este comienzo le precedían palabras de reproche... pero no es eso lo que te quiero decir. La verdad es que te echo de menos... simplemente. Y aun dos años y cuatro meses después, sigo sin estar preparada para decirte "adiós". Hasta el simple hecho de escribirlo me resulta desagradable. Y no puedo evitarlo...
Ojalá hubieras sabido antes todo lo que eras, eres y serás para mi. "Ojalá hubieras sabido antes..." como si lo supieras ahora. ¿Ves?, aunque no estés, no te has ido.

viernes, 27 de febrero de 2015

Al fin y al cabo, es el mismo océano.
Te echo muchísimo de menos.
Te quiero.

sábado, 14 de febrero de 2015

miércoles, 4 de febrero de 2015

Hola, ¿qué tal por ahi?. Por aqui todo sin cambios... bueno, hoy nieva.
Si te digo la verdad, hoy es un día frío en muchos sentidos. Tanto que hasta las palabras se me han helado. Pero a tí sí te escribo. Para ti siempre guardo letras, y todas bonitas.
¿Sabes? he vuelto a rezar. No sé si seguiré, porque es el corazón quien me empuja, y lo tengo partido en dos. Una parte me dice que siga, y la otra sigue resentida con tu marcha, y ha decidido que si hay alguien ahi arriba, no quiere cuentas. Por ahora, al menos todas las noches pido que seas feliz. Con eso, ambos están de acuerdo, por si acaso.
La verdad es que últimamente estoy un poco confusa. Bueno, un poco más... No sé si querría que estuvieras aqui ahora, las cosas no van muy bien, o si estuvieras aquí todo iría mucho mejor. No lo sé. Pero te echo de menos, eso nunca lo dudo.
El otro día estuve viendo fotos tuyas, y parece que oigo tu voz.
No te voy a mentir, estoy un poco asustada. Todo está cambiando, y no a mejor. Me gusta creer que estás a mi lado, y que puedes hacer algo para protegerme. Pero no te preocupes, que si no es así, tu no te separes de mí, y al menos no caminaré sola.
Te quiero papi. Buenas noches.

martes, 13 de enero de 2015

Buenas noches y hasta mañana

Hola.
El otro día vi las cartas, las que te dejé escritas antes de irme para que te las llevaran una por una, día a día, para estar más cerca de ti y que tú sintieras mis caricias, mis besos de buenos dias, buenas tardes, buenas noches, buenas meriendas, buenos descansos, buenos paseos.... todos, vamos. Y las leí. ¿Por qué tú no? Todo por lo que me torturo por no haberte dicho estaba ahi, y ni yo lo sabía. Y tú lo habría sabido. Pero ¿qué pasó, papi?. Yo creo que te tuvieron que doler... y lo siento. Mi intención no era sufrimiento, sino una sonrisa, pero ahora que las veo me doy cuenta de que, siempre he sido tan reservada con mis sentimientos... que al decirte todo aquello, al darte ánimos con ese entusiasmo, al obligarte tanto a luchar... tú solo leías una despedida detrás de otra. Perdóname. Pero aun así, ojalá las hubieras leido. Aunque dolieran... aunque llorases... tenías que saberlo. En fin, ya las leo yo por ti. Y si tengo suerte y realmente estás conmigo, pues siéntate a escucharme y ahora sí, sonríe. 
¿Sabes que? me equivoqué. En todas ellas te ponía que PODIAS, que podías hacerlo, que eras capaz de todo... y al leerlas pensé: igual no podía... Pero me acabo de dar cuenta de que sigo manteniendo todo lo que te dije. No lo hiciste (en ese momento), vale. Eso no quita que no pudieras. Eras capaz de todo, y lo demostraste con creces incluso sin querer hacerlo. Así que, disculpa que te haya subestimado. 
No te creas que por no escribirte tan a menudo, no te pienso tan a menudo. 
Pienso en ti todos los días, porque todos los días miro tu foto, todos los días cierro los ojos mientras huelo el bote de tu perfume que tengo siempre en mi estantería, y todos... absolutamente todos los días te echo de menos. 
Nunca me cansaré de decirlo. Estoy inmensamente orgullosa de ser tu hija, de haberte conocido y de ti. 
Y, como siempre, te quiero.
Buenas noches, papa.

domingo, 4 de enero de 2015